Los perros pueden enfermar por muchas razones: virus, bacterias, parásitos, alergias, problemas dentales, cambios asociados a la edad o factores ambientales. Algunas enfermedades son leves y fáciles de controlar. Otras, como el parvovirus canino o el moquillo, pueden convertirse en una urgencia en muy poco tiempo.

Esta guía explica las enfermedades más comunes en perros, los signos que conviene vigilar, cómo funciona la prevención y cuándo contactar con un veterinario.

No siempre es fácil saber si un síntoma es grave. Un perro puede parecer solo “un poco cansado” al principio, pero los cambios tempranos en apetito, heces, respiración, piel, oídos o comportamiento pueden dar pistas importantes.

Aviso importante: Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento veterinario. Si tu perro está enfermo, tiene dolor, dificultad para respirar, sangre en heces o vómito, se desploma, tiene convulsiones o empeora rápido, contacta de inmediato con tu veterinario o con una clínica de urgencias.

Nota editorial: Escrito y revisado por el equipo de Dogtorcito a partir de referencias veterinarias de AVMA, WSAVA, AAHA, Merck/MSD Veterinary Manual, Cornell University College of Veterinary Medicine y CDC. Última revisión: 17 de mayo de 2026.

Guía rápida: enfermedades comunes y señales de alerta

Enfermedad o problemaSignos comunesPrevención principal
Parvovirus caninoVómitos, diarrea con sangre, letargo, pérdida de apetitoVacunación esencial, higiene y evitar exposiciones de riesgo hasta completar vacunas
Moquillo caninoFiebre, secreción nasal u ocular, tos, diarrea, signos neurológicosVacunación esencial
Tos de las perrerasTos seca tipo graznido, arcadas, fiebre leve, cansancioVacunación según riesgo y evitar espacios caninos masificados durante brotes
SarnaPicor, pérdida de pelo, costras, piel roja o irritadaControl antiparasitario y evitar contacto con animales infectados
LeishmaniosisPérdida de peso, lesiones cutáneas, letargo, cambios en uñas, problemas renalesRepelentes frente al flebotomo, collares o pipetas y vacunación si el veterinario la recomienda
Otitis externaSacudidas de cabeza, rascado de orejas, mal olor, secreciónRevisar oídos, secar tras baños y controlar alergias
Enfermedad periodontalMal aliento, sarro, encías rojas, dolor, dientes flojosCepillado dental, revisiones y limpiezas profesionales

Enfermedades infecciosas en perros

Las enfermedades infecciosas están causadas por virus, bacterias u otros patógenos. Algunas se transmiten por contacto directo con perros infectados, ambientes contaminados o gotitas respiratorias. Los cachorros, perros senior, no vacunados o con defensas bajas suelen tener más riesgo.

Parvovirus canino

El parvovirus canino es una de las enfermedades infecciosas más graves en perros, especialmente en cachorros y animales no vacunados. Ataca sobre todo el tracto gastrointestinal y puede causar deshidratación intensa en poco tiempo.

Síntomas comunes del parvovirus

  • Vómitos repentinos
  • Diarrea intensa, a menudo con sangre
  • Pérdida de apetito
  • Cansancio extremo o debilidad
  • Fiebre o temperatura baja
  • Dolor abdominal
  • Deshidratación

El parvovirus es muy contagioso y puede sobrevivir en el ambiente durante largos periodos. Por eso la prevención no depende solo de las vacunas, sino también de la higiene y de evitar zonas de riesgo hasta que el cachorro esté protegido.

Cómo prevenir el parvovirus

La medida más importante es la vacunación. Los cachorros necesitan completar su calendario vacunal y los adultos necesitan recuerdos según indique el veterinario.

Hasta que tu cachorro esté correctamente vacunado, evita:

  • Parques caninos
  • Aceras muy transitadas por perros desconocidos
  • Residencias o guarderías sin control vacunal claro
  • Contacto con perros enfermos
  • Zonas contaminadas con heces

Cuándo contactar con el veterinario

Consulta con urgencia si tu perro, especialmente si es cachorro, tiene vómitos, diarrea, sangre en heces, debilidad repentina o rechaza la comida. El parvovirus puede avanzar rápido y requiere atención veterinaria.


Moquillo canino

El moquillo es una enfermedad viral contagiosa que puede afectar al sistema respiratorio, digestivo y nervioso. Puede dejar secuelas y llegar a ser mortal.

Síntomas comunes del moquillo

  • Fiebre
  • Secreción acuosa o purulenta en ojos o nariz
  • Tos
  • Estornudos
  • Vómitos o diarrea
  • Pérdida de apetito
  • Letargo
  • Tics musculares
  • Temblores o convulsiones en fases avanzadas

El moquillo puede ser difícil de reconocer porque los síntomas aparecen por etapas. Primero puede parecer un problema respiratorio y después evolucionar a signos digestivos o neurológicos.

Cómo prevenir el moquillo

La vacunación es la mejor protección. El moquillo forma parte de las vacunas esenciales recomendadas para la mayoría de perros.

Cuándo contactar con el veterinario

Contacta con tu veterinario si tu perro tiene signos respiratorios junto con fiebre, diarrea, cansancio intenso o cualquier signo neurológico como temblores, tics o convulsiones.


Tos de las perreras

La tos de las perreras, o complejo respiratorio infeccioso canino, es una enfermedad respiratoria contagiosa. Se propaga con facilidad en residencias, refugios, peluquerías, guarderías, clases de adiestramiento y parques caninos.

Síntomas comunes de la tos de las perreras

  • Tos seca persistente
  • Tos tipo graznido
  • Arcadas o náuseas
  • Estornudos
  • Secreción nasal
  • Fiebre leve
  • Menos energía

Muchos casos son leves, pero los cachorros, perros senior o perros con problemas previos pueden desarrollar cuadros respiratorios más serios.

Cómo reducir el riesgo

Tu veterinario puede recomendar vacunación frente a Bordetella y otros patógenos respiratorios si tu perro convive a menudo con otros perros.

También puedes reducir el riesgo con estas medidas:

  • Evitar espacios caninos masificados durante brotes
  • Mantener a los perros enfermos alejados de otros perros
  • Elegir residencias o guarderías que exijan vacunación
  • Evitar cuencos compartidos en zonas de mucho tránsito canino

Cuándo contactar con el veterinario

Llama al veterinario si tu perro respira con dificultad, deja de comer, está muy débil, tiene fiebre o la tos no mejora.


Enfermedades parasitarias en perros

Los parásitos pueden afectar a piel, aparato digestivo, sangre, órganos o salud general. Algunos se ven a simple vista, como pulgas y garrapatas, pero otros requieren pruebas veterinarias.

Sarna sarcóptica y demodécica

La sarna es una enfermedad de la piel causada por ácaros. Las dos formas más frecuentes son la sarna sarcóptica y la demodécica.

Sarna sarcóptica

La sarna sarcóptica, también llamada escabiosis canina, suele producir mucho picor y es contagiosa entre perros. También puede causar irritación temporal en personas que tienen contacto estrecho con un perro afectado.

Signos habituales:

  • Picor intenso
  • Pérdida de pelo
  • Piel roja
  • Costras
  • Piel engrosada o irritada
  • Heridas por rascado
  • Infecciones secundarias de la piel

Sarna demodécica

La sarna demodécica está causada por ácaros que pueden vivir en pequeñas cantidades en la piel del perro. Puede convertirse en problema en cachorros, perros inmunodeprimidos o perros con enfermedades de base.

Signos habituales:

  • Pérdida de pelo en parches
  • Piel roja o descamada
  • Infecciones cutáneas
  • Picor leve o intenso si hay infección

Cómo prevenir la sarna

La prevención depende del tipo de ácaro y del riesgo del perro. El control antiparasitario regular puede ayudar frente a varios parásitos externos, pero cualquier sospecha de sarna debe diagnosticarla un veterinario.

Evita el contacto con animales infectados hasta que tu veterinario confirme la causa y el plan de tratamiento.

Cuándo contactar con el veterinario

Acude al veterinario si tu perro tiene picor intenso, pérdida de pelo que se extiende, costras, heridas, mal olor en la piel o infecciones cutáneas repetidas.


Leishmaniosis

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura del flebotomo. Es especialmente importante en regiones mediterráneas y otras zonas endémicas. Los síntomas pueden aparecer meses o incluso años después de la infección.

Síntomas comunes de la leishmaniosis

  • Pérdida de peso
  • Letargo
  • Úlceras o descamación de la piel
  • Pérdida de pelo, sobre todo alrededor de ojos u orejas
  • Uñas que crecen en exceso
  • Ganglios inflamados
  • Sangrado nasal
  • Más sed u orina
  • Problemas renales

La leishmaniosis puede afectar a varios órganos, por lo que la detección temprana y el seguimiento veterinario son muy importantes.

Cómo reducir el riesgo

La prevención se centra en reducir las picaduras del flebotomo. Según tu zona, el veterinario puede recomendar repelentes, collares, pipetas, vacunación o pruebas periódicas.

Hábitos útiles:

  • Evitar paseos al amanecer y al atardecer en temporadas de riesgo
  • Usar repelentes aprobados por veterinarios
  • Mantener al perro en interior durante los picos de actividad del flebotomo
  • Usar mosquiteras finas cuando corresponda
  • Realizar pruebas en perros que viven o viajan a zonas endémicas

Cuándo contactar con el veterinario

Si vives en una zona endémica o viajas a ella y tu perro muestra pérdida de peso, lesiones cutáneas, cansancio inusual, sangrado nasal o más sed, pregunta a tu veterinario por las pruebas de leishmaniosis.


Enfermedades del oído en perros

Los problemas de oído son muy comunes en perros. Algunas razas tienen más predisposición, especialmente las de orejas caídas, canales estrechos, alergias o exposición frecuente al agua.

Otitis externa

La otitis externa es la inflamación o infección del canal auditivo externo. Puede ser dolorosa y repetirse si no se trata la causa de fondo.

Síntomas comunes de otitis externa

  • Sacudidas de cabeza
  • Rascado de orejas
  • Mal olor en el oído
  • Enrojecimiento o inflamación
  • Secreción oscura, amarilla o cerosa
  • Dolor al tocar la oreja
  • Cabeza inclinada
  • Frotar la cabeza contra muebles o el suelo

Las otitis pueden estar relacionadas con alergias, humedad, parásitos, cuerpos extraños, exceso de cerumen o predisposición anatómica.

Cómo reducir el riesgo

  • Revisa las orejas de tu perro con regularidad
  • Seca los oídos después de baños o natación
  • Usa solo limpiadores óticos aprobados por veterinarios
  • No introduzcas bastoncillos profundamente en el canal auditivo
  • Pregunta por alergias si las otitis vuelven una y otra vez

Cuándo contactar con el veterinario

Acude al veterinario si tu perro tiene dolor, mal olor, secreción, sacudidas repetidas de cabeza, inflamación u otitis recurrentes. La medicación debe elegirse según la causa, por eso el diagnóstico importa.


Enfermedad dental en perros

La enfermedad dental es uno de los problemas de salud más comunes en perros adultos. Suele empezar con placa y sarro, y puede avanzar a inflamación de encías, dolor, infección y pérdida de dientes.

Enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal afecta a las encías y estructuras que sostienen los dientes. Puede causar dolor aunque el perro siga comiendo con aparente normalidad.

Síntomas comunes de enfermedad periodontal

  • Mal aliento
  • Sarro amarillo o marrón
  • Encías rojas o sangrantes
  • Dificultad para masticar
  • Babeo
  • Llevarse la pata a la boca
  • Dientes flojos o ausentes
  • Menos apetito
  • Preferencia por comida blanda

Las razas pequeñas y los perros mayores suelen tener más riesgo, aunque cualquier perro puede desarrollar enfermedad dental.

Cómo prevenir la enfermedad dental

El hábito casero más eficaz es cepillar los dientes con pasta segura para perros. Los snacks dentales, dietas dentales y aditivos para el agua pueden ayudar, pero no sustituyen por completo el cepillado ni las revisiones veterinarias.

Pregunta a tu veterinario con qué frecuencia necesita tu perro una limpieza dental profesional.

Cuándo contactar con el veterinario

Pide revisión si tu perro tiene mal aliento, sarro, encías rojas, dificultad para masticar, sangrado en la boca, dientes flojos o signos de dolor oral.


Señales generales de alarma: cuándo tu perro necesita atención urgente

Algunos síntomas no deben ignorarse. Contacta rápido con un veterinario si observas:

  • Vómitos o diarrea repetidos
  • Sangre en heces, orina o vómito
  • Dificultad para respirar
  • Colapso o pérdida de consciencia
  • Convulsiones
  • Debilidad repentina
  • Encías pálidas o azuladas
  • Abdomen hinchado o doloroso
  • Incapacidad para orinar
  • Rechazo de comida durante más de 24-48 horas
  • Dolor intenso
  • Empeoramiento rápido de síntomas
  • Sospecha de intoxicación
  • Signos de golpe de calor como jadeo intenso, debilidad o colapso

Si no sabes si es urgente, llama a tu veterinario y describe los síntomas. Es más seguro preguntar pronto que esperar a que el problema sea grave.


Cómo reducir el riesgo de enfermedad en tu perro

No todas las enfermedades pueden prevenirse, pero muchos riesgos se reducen con cuidados constantes.

Mantén las vacunas al día

Las vacunas esenciales protegen frente a enfermedades graves como parvovirus y moquillo. Tu veterinario también puede recomendar vacunas adicionales según estilo de vida, edad, región y riesgo de exposición.

Los perros que van a residencias, guarderías, peluquerías, parques caninos o clases de adiestramiento pueden necesitar protección extra frente a enfermedades respiratorias.

Sigue la prevención antiparasitaria

Los parásitos pueden causar problemas de piel, digestivos y enfermedades sistémicas graves. Mantén actualizado el plan de desparasitación y prevención antiparasitaria.

El plan puede depender de:

  • Edad
  • Peso
  • Estilo de vida
  • Región
  • Viajes
  • Contacto con otros animales
  • Riesgos parasitarios locales

Programa revisiones veterinarias regulares

Muchas enfermedades son más fáciles de manejar cuando se detectan pronto. Las revisiones ayudan a controlar dientes, oídos, piel, peso, corazón, articulaciones y salud general.

Los perros senior o con enfermedades crónicas pueden necesitar visitas más frecuentes.

Observa pequeños cambios de comportamiento

Los perros a menudo muestran enfermedad con cambios sutiles antes de que aparezcan síntomas claros.

Presta atención a:

  • Dormir más de lo habitual
  • Comer menos
  • Beber más agua
  • Evitar paseos
  • Toser
  • Rascarse
  • Sacudir la cabeza
  • Esconderse
  • Irritabilidad
  • Cambios en heces u orina

Mantén organizado su historial de salud

Vacunas, desparasitaciones, resultados de pruebas, tratamientos, síntomas y visitas veterinarias son más fáciles de gestionar si están en un solo lugar.

Esto es especialmente útil si tu perro tiene una enfermedad crónica, visita distintas clínicas o necesita atención de urgencia.


Registra síntomas y prevención con Dogtorcito

Cuando tu perro está enfermo, es fácil olvidar detalles importantes: cuándo empezó el vómito, cuántas veces tosió, si la diarrea tenía sangre, qué medicación tomó o cuándo tocaba la última vacuna.

Con Dogtorcito, puedes mantener la información de salud de tu perro organizada en un solo lugar.

Qué puedes registrar en Dogtorcito

  • Vacunas
  • Desparasitaciones
  • Prevención antiparasitaria
  • Síntomas
  • Tratamientos
  • Visitas veterinarias
  • Diagnósticos
  • Medicación
  • Cambios de peso
  • Notas y observaciones
  • Historial médico de cada perro

Por qué ayuda durante una enfermedad

Un registro claro te ayuda a explicar mejor la situación al veterinario.

Por ejemplo, puedes anotar:

  • Cuándo empezaron los síntomas
  • Con qué frecuencia aparecen
  • Si mejoran o empeoran
  • Fotos de lesiones, heridas o secreción del oído
  • Medicación administrada
  • Cambios en apetito, heces y energía
  • Citas de seguimiento

Esta información puede ayudar al veterinario a entender la evolución del problema y ajustar el tratamiento si hace falta.

Útil si tienes más de un perro

Si tienes varios perros, cada uno puede tener su perfil individual. Así vacunas, síntomas, recordatorios e historial médico no se mezclan.


¿Tu perro muestra síntomas?

Si tu perro tiene vómitos, diarrea, tos, lesiones en la piel, dolor de oído, pérdida de peso, mal aliento, cansancio inusual o cualquier cambio repentino de comportamiento, contacta con tu veterinario.

Y si quieres organizarte mejor, crea tu cuenta de Dogtorcito y empieza a seguir la salud de tu perro hoy.

Con Dogtorcito puedes:

  • Recordar vacunas y desparasitaciones
  • Registrar síntomas antes de una visita veterinaria
  • Guardar el historial médico
  • Seguir la evolución de tratamientos
  • Gestionar varios perros por separado
  • Compartir información más clara con tu veterinario

La mejor forma de proteger a tu perro combina prevención, observación y atención veterinaria a tiempo. Vacunas, control antiparasitario, cuidado dental, revisiones regulares e historial organizado pueden marcar una diferencia real en su calidad de vida. 🐾

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en perros?

Entre las más frecuentes están el parvovirus canino, el moquillo, la tos de las perreras, la sarna, la leishmaniosis, la otitis externa y la enfermedad periodontal. Muchas pueden prevenirse o detectarse a tiempo con vacunación, control antiparasitario y revisiones veterinarias regulares.

¿Cómo sé si mi perro está enfermo?

Las señales de alerta más comunes son pérdida de apetito, cansancio inusual, vómitos, diarrea, tos, sed excesiva, cambios en la piel, pérdida de pelo o cambios repentinos de comportamiento. Si tienes dudas, contacta con tu veterinario.

¿Cómo protejo a mi perro de las enfermedades?

Las medidas más eficaces son: mantener las vacunas al día, aplicar el control antiparasitario con regularidad, cuidar la salud dental, acudir a revisiones veterinarias periódicas y prestar atención a los cambios tempranos de comportamiento.

¿Las enfermedades de los perros se contagian a las personas?

La mayoría, como el parvovirus o el moquillo, afectan solo a perros. Algunos parásitos, como la sarna sarcóptica, pueden causar irritación cutánea temporal en personas con contacto estrecho con un perro afectado. Unas medidas básicas de higiene suelen bastar para minimizar el riesgo.

¿Cuándo debo ir al veterinario de inmediato?

Acude de urgencia si hay: dificultad para respirar, colapso, convulsiones, sangre en heces o vómito, vómitos o diarrea intensos y persistentes, encías pálidas o azuladas, dolor intenso, incapacidad para orinar o un empeoramiento rápido del estado de tu perro.

Bibliografía

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